Y Cachila nos dijo adiós

 

Desenfadado como siempre, de buen humor pese a las horas banca en este año con el Puebla de la Franja. Así caminó por el túnel del Estadio Cuauhtémoc el central uruguayo Ramón Arias, tal vez por última vez en su paso por los camoteros.

Y Cachila nos dijo adiós a todos, agradeció todo el apoyo y no dudó en regalar una que otra foto. Se le veía, como siempre, en buena forma física, lo que hacía más incomprensible que no fuera titular con la Franja… o al menos que fuera un cambio recurrente.

Hombre fuerte, con salida y sin miedo a nada, así es Ramón en el área. Fuera de ella es un tipo accesible con todo mundo, que no repara en dar autógrafos y que no le cuesta nada responder a la afición en Twitter. Insisto, no entiendo por qué no se le dieron más minutos.

Sí, no le apasiona el futbol, pero qué bien lo juega. Nunca dudó en apoyar al equipo así fuera en una posición que nos es la suya. Pocos minutos en la cancha bastaron para que Ramón se echara a la afición al bolsillo.

La competencia interna en el Puebla era fuerte, pero Arias llevaba ventaja muchas veces y la muestra fehaciente fue la manera en la que anuló al campeón goleador André-Pierre Gignac.

En fin, Cachila nos dijo adiós y su destino es Defensor Sporting, equipo en el cual la afición se encuentra entusiasta por su regreso. “Va a poner orden”, dicen. Tal como lo hizo muchas veces en Puebla.

No queda más que desearle suerte a Ramón Arias. En lo personal espero que le vaya muy bien en el equipo de sus amores. Gracias por la sencillez (que muchos deberían aprender) y por la amena entrevista que me concedió.

Adiós, Cachila, mucha suerte.

Mi Twitter: @SirTavoMR14