De ventas y un diablo enfranjado

 
Las próximas horas serán cruciales para el futuro del Club Puebla. Rumores van y rumores vienen sobre la posible venta del equipo camotero a un grupo comandado por el exfutbolista Hugo Sánchez Márquez. Reza el clásico: Cuando el río suena, es porque agua lleva.
 
A ciencia cierta no se sabe si pronto habrá una reunión entre la familia López Chargoy y el pentapichichi. Lo cierto es que Hugol estuvo presente en la toma de protesta del nuevo gobernador de Puebla, Antonio Gali Fayad, quien ya dio el visto bueno para que Sánchez Márquez adquiera el equipo.
 
De cifras, acuerdos o alguna negociación no podemos hablar, pues hasta el momento no se ha tenido un acercamiento claro entre ambas partes. Insisto, esto puede cambiar en las próximas horas o días, dando un nuevo curso al destino del Puebla.
 
Seamos sinceros, la relación de la directiva con afición, jugadores y hasta medios de comunicación está muy desgastada. La familia López Chargoy, pese a sus esfuerzos, no ha encontrado la manera de que Puebla sea protagonista y tenga una real comunión con su tribuna.
 
Se cayeron en viejos vicios, se buscó consciente o inconscientemente a un vocero oficial, el mismo que a todas luces es repudiado por el 90 por ciento de la afición debido a su tendencia agachona, la misma que mostró hace cuatro años con Ricardo Henaine.
 
Sean peras o manzanas, tanto para el Puebla, para la familia López Chargoy, para la prensa y, sobre todo, para la afición, es más que necesario un cambio de aires en un equipo que se ha vuelto gris, color que no va acorde con su historia.
 
Estaremos al pendiente del tema de la venta del Puebla. Amable lector, puedo asegurarle que nunca estuvo la Franja tan cerca de ser negociada a unos nuevos dueños, pero recuerden que del plato a la boca… se cae la sopa.
 
Un diablo enfranjado
 
En lo personal, la decisión de cesar a Ricardo Valiño como director técnico del Puebla me parece equivocada. Quien escribe esto ha seguido la carrera del argentino desde Lobos BUAP y puede asegurar que es un tipo trabajador y con ideas claras del futbol.
 
El problema con Valiño es que es demasiado buena gente y eso fue aprovechado por un grupo de jugadores a los cuales no les gustaba cómo eran entrenados. Es decir, vale más la voluntad de dos o tres futbolistas acostumbrados a ser consentidos que un trabajo profesional.
 
Lo hecho está hecho y Ricardo Valiño no es más entrenador del Puebla, su lugar como todos sabemos ha sido ocupado por José Saturnino Cardozo, quien cuenta con números poco alentadores para lo que necesita la Franja.
 
El viernes tendremos que ver una idea de lo que pretende el diablo mayor con Puebla. No quiero ni imaginarme que “mágicamente” Carlos Gutiérrez comience a dar buenos pases, que Campestrini no despeje por despejar, que Torres recupere la manija del medio campo y que el Charal deje de ser una avenida por sector derecho.
 
Mi Twitter: @SirTavoMR14