Puebla y el resto del Clausura 2017

 
En medio de barriles de pólvora que vive el fútbol mexicano por la situación del arbitraje, el fósforo que detone los fuegos artificiales está en manos de cada uno de los 18 equipos de la Primera División.
 
El equipo de Puebla, para no variar, se ha visto inmiscuido en las polémicas nazarenas semana a semana. Lo ocurrido contra Monarcas Morelia fue el colmo del cinismo por parte del colegiado que una vez más se hizo de la vista gorda al no sancionar un penal sobre Alexis Canelo y aún peor al anular una anotación por una inexistente falta de Pablo Míguez al minuto 82.
 
Lo hecho, hecho está, lamentablemente el balompié nacional favorece y protege a sus privilegiados, La Franja no es uno de estos, por lo que en las restantes 7 jornadas se deberá lidiar contra esta situación y jugar contra 11, 12 o 14 dentro del terreno de juego. 
 
A José Saturnino Cardozo únicamente le corresponde trabajar en la cancha, quejarse del arbitraje no le favorece a ningún equipo y muchos menos a los camoteros, que más allá del robo u atraco ocurrido en el Cuauhtémoc, estos dejaron bastante que desear en cuanto a funcionamiento defensivo y ofensivo, errores de marca y nula productividad al ataque fue bastante notorio el domingo pasado.
 
La derrota cala y más al ser un rival directo por el no descenso. El descalabro colocó a Puebla en la boca de lobo, si bien es cierto que se tienen 9 puntos de ventaja sobre Veracruz y el que tiene que sumar es el conjunto escualo, los enfranjados no deberán dar parte a que la lucha se ponga al rojo vivo y más cuando se tienen 3 visitas seguidas contra Guadalajara, Pachuca y el duelo directo en el puerto jarocho.
 
Una vez más, hay pausa en nuestro fútbol, por ello Puebla debe aprovechar la Fecha FIFA, las cuales siempre le pegan fuertemente. 
 
Amigos, nos leemos el próximo martes, que tengan una excelente semana. Para cualquier comentario, duda, queja, aclaración o cuestionamiento estoy para servirles.
 
Mi Twitter: @Luis_APalacios
 
Recuerden que esta columna es la opinión de quién la escribe y no busca generar conflictos entre los involucrados, sino crear conciencia en cada lector.