Puebla y una serie de eventos desafortunados

 
Hasta hace poco más un año el Puebla parecía tener un futuro promisorio, lejos de problemas de descenso y con la mirada puesta en Liguillas. Todo gracias al plantel con el que se contaba, donde se veían jugadores de experiencia y extranjeros de peso que podían dar buenas cuentas a los camoteros.
 
Quien esto escribe sabía que el armado de este Puebla daba para ilusionarse, sobre todo por la experiencia que dejó la Copa Libertadores y la oportunidad de jugar el Clausura 2016 sin la presión de también disputar la Copa MX.
 
Pero vinieron una serie de eventos desafortunados, provocados muchos por la directiva y otro tanto por los mismos jugadores, quienes cayeron en un letargo y se sintieron héroes sin siquiera haber logrado algo.
 
El primero de estos eventos llegó a pocas semanas del final del torneo, cuando por caprichos de algunos jugadores, el argentino Pablo Marini dejaba las riendas de la Franja.
 
Con todo para meterse a la Liguilla, Puebla comenzaba a dar tumbos y se quedaba fuera en un completo y rotundo fracaso, el cual -dicho sea de paso- el arquero Cristian Campestrini no quería aceptar, molestándose incluso con el reportero de Deporte Hoy, Edgar Rugerio.
 
El siguiente evento vino por parte de la directiva. Podríamos decir que fue el más grave, pues la familia López Chargoy no leyó las letras chiquitas al adquirir al Puebla. ¿Cuál fue la consecuencia? Que Ricardo Henaine Mezher se apoderara del nombre “Puebla Futbol Club” y del escudo del club.
 
Triste situación que derivó en que el Puebla FC cambiará de escudo y de razón social a la de Club Puebla, algo que a muchos aficionados no gustó.
 
Uno de los peores eventos desafortunados en el ya nombrado Club Puebla fue dar rienda suelta a los berrinches de muchos jugadores. Con Ricardo Valiño en el banquillo, algunos futbolistas comenzaron a meter grilla contra el entrenador debido a que “no les gusta entrenar”.
 
Valiño no puede quedar fuera de estos eventos, pues permitió que Walter Fleitas, supuesto director deportivo del Puebla, desmantelara el equipo y trajera jugadores de nulo cartel, los cuales nunca se adaptaron al futbol mexicano y provocaron uno de los peores torneos para los camoteros de los últimos años.
 
Cristian Campestrini se lleva las palmas en eventos desafortunados. Primero por no reportar de inmediato a pretemporada en el Apertura 2016 por causas aún desconocidas, dando pie a una serie de rumores que dejaron mal parado al arquero.
 
El meta argentino siguió con tropiezos al declarar en su país cómo se divertía con Matías Alustiza disparando balines por las calles de Puebla. Nadie en el club tuvo la sabiduría para decirle a Campestrini que mejor ya guardara silencio.
 
Entre los eventos desafortunados de Campestrini debemos contar las pifias ante Atlas, Monarcas y recientemente ante Chivas, situaciones que tienen hoy al Puebla en una crisis de resultados que llama la atención.
 
Y así en poco más de un año se fue el promisorio futuro del Puebla. Una serie de eventos desafortunados que parecen no tener fin.
 
Mi Twitter: @SirTavoMR14