México, la selección que se chingó la rodilla

 
Cuántas veces hemos escuchado en aquel crack de barrio la frase: “Yo iba para futbolista profesional, pero me chingué la rodilla”. Sí, todos conocemos a un pateabalones de tierra que presume lo cerca que estuvo del éxito en el soccer.
 
El pretexto, argumento o justificación -como usted quiera llamarlo- de “me chingué la rodilla” hoy en día se ocupa para victimizarnos de no lograr algún objetivo que tal vez era difícil, pero que jamás nos atrevimos a tratar de alcanzar.
 
Desafortunadamente la frase aplica para la idiosincracia del mexicano, pero hablemos de futbol. La Selección Nacional de México es ni más ni menos que el representativo que se chingó la rodilla.
 
¿Por qué? Fácil: A México en cuestión futbolística se le ha otorgado el potencial para dar ese paso de calidad que ya dieron combinados como España, pero al futbolista mexicano le siguen persiguiendo fantasmas que provocan justificaciones extremadamente mediocres.
 
Y la rodilla se ha fracturado, tiene rotura de ligamentos cruzados y el panorama es poco alentador. El doctor Juan Carlos Osorio no tiene hasta ahora la solución, mucho menos apoyado por el improvisado quiropráctico Decio de María y por la poco competitiva Liga MX, que es peor que un hospital de gobierno.
 
Sí, estimado lector, México es el país que se chingó la rodilla y ahora se están ideando los pretextos para justificar que ante Alemania y Portugal no se pudo dar un golpe en la mesa dentro del futbol mundial.
 
México pintaba para ser campeón de Confederaciones, (Copa América, Copa del Mundo, la que usted quiera), pero se chingó la rodilla.
 
Mi Twitter: @SirTavoMR14